Entonces, tanto como población como individuos, podemos envejecer siguiendo tres trayectorias (figura 1):
1- Envejecimiento normativo: la pérdida gradual de capacidades funcionales con el paso de los años que sigue la población donde habito.
2- Envejecimiento acelerado: exposición a agentes tóxicos, estresores, alimentos, entorno, hábitos, entre otros factores de riesgo que anticipan la pérdida de la capacidad funcional y el surgimiento de enfermedades.
3- Envejecimiento saludable: exposición a una serie de factores que posponen el envejecimiento, preservando la capacidad funcional con el paso de los años.
Figura 1. Trayectorias de vida